Hace apenas un mes, Greenpeace lanzaba una durísima campaña mediante la que denunciaba a Nestlé por la devastación de las selvas de Indonesia para extender el cultivo de la palma aceitera con la que produce sus snacks de chocolate.

No contenta con la crisis que su acción desató en la multinacional (en buena parte debida a la errónea gestión por parte de Nestlé de los comentarios y opiniones vertidos por los usuarios en los perfiles que la marca dispone en diversas redes sociales), ahora la ONG ha llevado su denuncia a la calle, encabezada por un grupo de ‘supuestos’ orangutanes, una de las especies damnificadas por la desaparición de las selvas indonesias.
Varios activistas de Greenpeace, disfrazados de primates, se acercaron hasta las puertas del edificio de Lausanne (Suiza) que acogía una reunión de accionistas de Nesltlé, portando pancartas con las que volvían a pedir a la marca que ‘dejara tomar un respiro’ a los orangutanes.

Vía Brandlife